Si un pueblo tuviera que encarnar el reblochon, sería Le Grand-Bornand. En el corazón del país de la AOP, el municipio aún cuenta con muchas granjas, hasta en el valle, y la ganadería sigue siendo una actividad mayor. Descubrir el reblochon aquí no es visitar un museo: es entrar en una granja en activo, ver el ordeño y la fabricación, y catar el queso donde nace.
El reblochon, una historia de montaña
El reblochon nació de una astucia de los granjeros: antaño “reblochaban” (ordeñaban) las vacas una segunda vez a escondidas, y esa leche rica daba un queso untuoso. Hoy AOP, se elabora con leche cruda en las granjas de los Aravis y se cura en bodega. En Le Grand-Bornand esta tradición está muy viva, de los pastos de verano a los establos del pueblo.
Lo que se puede hacer
- Visitar una granja: asistir al ordeño y a la fabricación, conocer a los productores y catar el reblochon de granja en el sitio. La experiencia más auténtica.
- El mercado del miércoles: uno de los más reputados de los Aravis, ideal para conocer a los productores y componer una cesta de terroir.
- Degustar y llevar: reblochon de granja al corte, pero también tomme, sérac y la charcutería del valle, para saborear o llevar.
Reservar
Las visitas de granja y las degustaciones se reservan directamente con los productores y la oficina de turismo de Le Grand-Bornand. Los horarios de ordeño y fabricación son fijos (a menudo temprano por la mañana y al final de la tarde): infórmate con antelación para no perdértelos.
Bueno saber
¿Cuándo? Todo el año, pero el verano permite ver los rebaños en el pasto. Las visitas siguen los horarios de ordeño.
En familia. Las visitas de granja gustan mucho a los niños: animales, ordeño, degustación.
¿Reblochon de granja o de quesería? El de granja se hace en la explotación con la leche cruda de un solo rebaño (pastilla verde); el de quesería en una central lechera. A catar para comparar.
Para llevar. El reblochon viaja bien unos días; pide consejo al productor para la conservación.
Ver también en Le Grand-Bornand
Camina hacia los pastos con una ruta, o explóralos en BTT eléctrica. Vuelve al destino: Le Grand-Bornand.