La abadía de Abondance es el tesoro patrimonial del valle. Fundada en la Edad Media y durante mucho tiempo importante centro religioso del Chablais, conserva una iglesia, un claustro célebre por sus frescos y un museo de arte religioso. Una de las visitas culturales más marcantes de la media montaña de la Alta Saboya, en cualquier temporada.
Qué se ve
Lo más destacado es el claustro, adornado con frescos del siglo XV que narran la vida de la Virgen: un conjunto pintado raro, pese a las lagunas que ha dejado el tiempo. La iglesia abacial mezcla estilos a lo largo de los siglos, y el museo de arte religioso presenta objetos litúrgicos, estatuas y tesoros del valle. Juntos narran la historia monástica y la influencia de Abondance sobre todo el Chablais.
Reservar
La abadía se visita con entrada, in situ, según los horarios de temporada (claustro, museo e iglesia). Visitas guiadas o comentadas ayudan a entender su historia y sus frescos. Infórmate de los horarios en la abadía o la oficina de turismo.
Bueno saberlo
Los frescos. El claustro pintado es el elemento que no hay que perderse: único en la región.
Con cualquier tiempo. Una bonita visita cultural, ideal con mal tiempo o entre temporadas.
Duración. Cuenta alrededor de una hora a hora y media para claustro, iglesia y museo.
Para combinar. Con el descubrimiento del queso de Abondance, el otro orgullo del valle.
Para ver también en Abondance
Completa con el queso de Abondance y el senderismo. Volver al destino: Abondance.