Megève tiene una baza que muchas estaciones le envidian: un balcón casi permanente sobre el Mont Blanc. Desde las alturas sobre el pueblo, el macizo ocupa todo el horizonte, y los senderos se prestan tanto al paseo en familia como a la ruta de altura. En verano se camina por los pastos; en invierno se calzan las raquetas para cruzar bosques silenciosos.
El verano: a pie, frente al macizo
Los sectores Mont d’Arbois, Le Jaillet y Mont Joly abren una red de senderos para todos los niveles. Del camino tranquilo entre chalés de pasto a la ascensión del Mont Joly (2.525 m), el mejor mirador de la zona, hay para cada par de piernas. Las telecabinas abiertas en verano permiten ganar altura sin subirlo todo a pie. Una ruta guiada añade la lectura del paisaje y la seguridad de un acompañante en los itinerarios de altura.
El invierno: con raquetas
Cuando la nieve cubre las mesetas, las raquetas toman el relevo. Las salidas parten de las alturas de Megève o de los valles vecinos hacia bosques y claros que el esquí no toca. Una jornada de raquetas guiada y privada permite apuntar a las mejores rutas, lejos de las pistas, con un profesional que gestiona la traza y el tiempo.
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De la ruta guiada de verano a la jornada de raquetas de invierno, esta es nuestra selección con nuestro partner.
Bueno saber
¿Qué nivel? Hay salidas para todos, del paseo de pasto a la ascensión deportiva. El Mont Joly pide resistencia y algo de costumbre de montaña.
Temporada. Senderismo de junio a octubre; raquetas de diciembre a marzo según la nieve.
Equipo. Botas que sujeten el tobillo, agua, cortavientos. En invierno, las raquetas y los bastones los aportan los guías.
¿Por qué un guía? Para apuntar a las mejores rutas, leer el tiempo de montaña y, en invierno, evitar las zonas de riesgo. Imprescindible fuera de senderos balizados.
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