El Désert de Platé, meseta caliza sobre Flaine, frente al Mont Blanc
Qué hacer

Senderismo en Flaine: el Désert de Platé y los senderos de altura

En verano, Flaine abre uno de los paisajes más asombrosos de los Alpes: el Désert de Platé, inmensa meseta de caliza esculpida sobre la estación. Entre este pavimento lunar, las crestas de altura y el panorama del Mont Blanc, el senderismo en Flaine tiene una verdadera firma mineral, a años luz de los pastos verdes de los valles vecinos.

Dónde caminar

Desde la estación o lo alto de las Grandes Platières (2.480 m, accesible en telecabina en verano) se descubre el Désert de Platé: un vasto pavimento de roca clara, estriado y excavado por la erosión, reserva natural. Los senderos recorren esta meseta frente al Mont Blanc, alcanzan refugios y miradores y pasan a los sectores vecinos del Grand Massif. Más abajo, paseos más suaves serpentean alrededor del circo.

Reservar

Los senderos son de acceso libre; la telecabina abierta en verano acorta el acceso a las Grandes Platières. Como el Désert de Platé es un medio kárstico frágil y poco señalizado en superficie, una salida acompañada (acompañante de montaña, oficina de guías) es valiosa para orientarse y leer su geología.

Bueno saberlo

Temporada. De julio a septiembre, una vez fundida la nieve en la meseta; la telecabina de verano facilita el acceso en altura.

El Désert de Platé. Un pavimento calizo (lapiaz) en reserva natural: terreno irregular, poca sombra, escasas referencias – prudencia y mapa imprescindibles.

Equipo. Calzado alto, mucha agua, cortavientos y protección solar: la altitud y la roca clara exponen mucho.

Fauna. Cabras montesas, marmotas y chovas pueblan las alturas: discreción y prismáticos recompensados.

Para ver también en Flaine

Descubre el arte y la arquitectura de la estación; en invierno, lo que manda es el esquí. Volver al destino: Flaine.

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